Rescato al blog del olvido en que quedó sumido por los procesos electorales andaluz y municipal y sus respectivas precampañas y campaña, para hacer un análisis más o menos detallado de los resultados que depararon las elecciones municipales del pasado domingo en El Puerto. Quizás sea pronto para hacerlo en profundidad (no han pasado ni 24 horas desde que se conocieron los resultados finales) pero quería poner por escrito algunas de las reflexiones que me han venido a la cabeza desde que conocimos el escrutinio final en El Puerto, que puede verse en la siguiente imagen:
La abstención, esa ganadora silenciosa. La abstención ha vuelto a crecer en El Puerto llegando al 48,67%. Me remitiré al articulo que ha publicado hoy @ada_sam al respecto en 11500elpuerto.es. Nada más que añadir, señoría.
Quien siembra vientos... Como decía, un primer análisis rápido de los números que arrojan estas elecciones deja una conclusión evidente: se ha producido un cambio en la correlación de fuerzas en el pleno del ayuntamiento de El Puerto. Partido Popular y Partido Andalucista no podrán reeditar el pacto de gobierno que han mantenido los últimos ocho años y que tan nefastas consecuencias ha traído para la ciudad (venta de APEMSA, los aparcamientos subterráneos, la zona naranja, la ordenanza municipal de vivienda...). El PP se deja dos concejales, pasando de once a nueve (ni rastro del efecto Candón) mientras que el PA sufre un descalabro aun mayor quedándose en un único representante de los cuatro que tenía. En total, las fuerzas del gobierno municipal se dejan 6.416 votos y cinco concejales/as, quedándose a 3 concejales/as de la mayoría absoluta. Es, sin ninguna duda la mejor noticia de estas elecciones: con la ruptura de la moraría absoluta de PP y PA se abre un nuevo tiempo político en El Puerto.
A río revuelto, ganancia del PSOE. Uno de los beneficiados por el desgaste del gobierno municipal ha sido el PSOE local, que ha visto aumentar su representación municipal de cuatro a seis concejales/as, un resultado que les coloca en el centro de cualquier alternativa a un gobierno del PP y esto les aventura no pocos quebraderos de cabeza. Hablamos de un partido con poca credibilidad a nivel estatal y que genera una profunda desconfianza al resto de fuerzas de la izquierda política y social ya sea a la hora de hablar de pactos (sobre todo después del adelante electoral en Andalucía) y que no le tiembla el pulso a la hora de acordar con el PP medidas contra los intereses de la gente. Y aunque parezca que de la noche a la mañana ya no son casta y es lícito buscar su apoyo, van a tener que hacer un gran esfuerzo...
La irrupción de Levantemos ha cambiado el mapa político local. No ha sido una campaña fácil, con dos fuerzas políticas compartiendo el mismo espacio electoral, con programas similares, con similitudes en el método y cuya diferencia fundamental ha residido en la nimiedad de la forma utilizada para presentarse a las elecciones. Hay quien pueda pensar en competencia entre Levantemos e Izquierda Unida pero yo lo veo desde otra óptica: antes había tres concejales/as rupturistas en el Ayuntamiento de El Puerto, ahora hay siete. Esa debe ser la lectura. Con cuatro concejales/as, Levantemos se sitúa como tercera fuerza política de la ciudad y a las primeras de cambio le va a tocar decidir entre jugar a la realpolitik o poner por delante sus principios e ideales. La cuestión no es baladí: decidir el futuro gobierno de la ciudad.
Cien veces derrumbada y cien veces vuelta a construir. Tras las elecciones andaluzas muchos/as pronosticaban la tan deseada desaparición de IU (una fuerza que a pesar de seguir siendo pequeña incomoda muchísimo a los/as poderosos/as allá donde está presente). Sin embargo, otra vez nos empeñamos en llevar la contraria a las encuestas, a las tertulias televisivas, a los medios de comunicación etc... A pesar de la brutal presión mediática a nivel estatal y el bombardeo prácticamente diario de noticias anunciando el fin de los días, Izquierda Unida ha resistido y ha mantenido los resultados en El Puerto y eso es motivo de satisfacción moderada. Tenemos las ideas claras, qué queremos, hacia dónde queremos ir y también cómo hacerlo, y eso es una fortaleza que no refleja el porcentaje electoral. Rescato un post que pues recienteme en Facebook, parafraseando a @antoniofesa: no somos una maquinaria electoral, sino una fuerza política transformadora que ha sembrado estos años la semilla del cambio. No germinará de un día para otro y no seremos los/as únicos/as en regarla, pero más temprano que tarde quienes ahora estamos separados/as estaremos juntos/as. Entonces seremos invencibles.
El bluff de Ciudadanos. En un caso parecido al expuesto anteriormente, el bombardeo mediático nos convenció de que éstas eran las elecciones de Ciudadanos. Lo leíamos en la prensa escrita, lo escuchábamos en las tertulias televisivas, lo veíamos en las encuestas... Todos esperábamos que C's fuese el 'ganador' de estos comicios en El Puerto, convirtiéndose en la llave del gobierno de la ciudad. Silvia Gómez, también lo esperaba... Y sin embargo Ciudadanos ha demostrado ser un bluff. Porque el legado de Independientes Portuenses todavía está presente en el perfil de Silvia Gómez, que no es precisamente fácil de encajar con la imagen que C's tiene a nivel estatal, porque el perfil del votante tradicional de IP nada o casi nada tiene que ver con el target al que C's dirige su mensaje, por una campaña muy poco local en la que se escondía a la propia candidata, o porque, simplemente, al partido del IBEX-35 (ver aquí o aquí) lo han hinchado como a un globo... Ciudadanos se ha llevado un buen chasco. Ni siquiera mantiene los resultados de IP en 2011 sino que ve reducida su representación a dos concejales/as. Además, con el nuevo reparto del salón de plenos queda al margen de cualquier posibilidad de gobierno: la suma PP+C's+PA no llega a la mayoría absoluta (12 representantes, falta uno); sus ediles no hacen falta para formar un tripartido de izquierdas entre PSOE, Levantemos e IU (13 concejales/as); y ni siquiera son necesarios en una hipotética e improbable 'gran coalición' entre PP y PSOE (15 representantes). Que C's se haya queda en el margen del tablero político local es una de las grandes noticias de estos comicios viendo cómo respira este partido a nivel estatal.
¿Y ahora qué va a pasar? Por lo pronto, el 13 de junio se celebrará el pleno municipal en el que se elegirá a la nueva corporación y al nuevo alcalde de la ciudad. Dos opciones son las más posibles: gobierno del PP en minoría o un tripartido de izquierdas (PSOE+Lev+IU). Todos han empezado ya a hacer su campaña: un poco convencido Alfonso Candón habla de seguir gobernando El Puerto, David de la Encina ya se imagina presidiendo el salón de plenos, algunos medios no esconden su apuesta decidida por el tripartito... Sin embargo, hay mucha tele que cortar y a menudo la aritmética y la política no son coincidentes. Es decir, que exista la posibilidad matemática de formar un tripartito local entre PSOE, Levantemos e IU no significa que haya las mismas posibilidades políticas. Por ejemplo, en IU El Puerto tenemos muy claro que nuestro compromiso está con la gente, con nuestro programa y con nuestra voluntad inequívoca de transformar El Puerto. No tendría sentido entrar en un gobierno o apoyar una candidatura simplemente para sustituir a un alcalde por otro si no se gobierna de forma diferente y se ponen las instituciones al servicio de la gente. Además, muchos/as parecen olvidar que en IU las decisiones no las toma una persona, sino que cualquier acuerdo de gobierno (o de investidura) que concierna a Izquierda Unida ha de tratarse, debatirse y ratificarse en nuestra asamblea, con la participación de nuestros militantes y simpatizantes, quienes decidirán en última instancia qué hacemos como organización política.
Que nadie dude que las próximas semanas van a ser muy, muy interesantes.