domingo, 23 de octubre de 2011

Análisis de las primarias del Partido Socialista francés

Ha pasado más de una semanas desde que el Partido Socialista eligió a su candidato a las próximas elecciones presidenciales francesas y más de un mes desde que dio comienzo todo el proceso para la elección de dicho candidato mediante unas "primarias ciudadanas". François Hollande tiene el privilegio de ser el primer candidato elegido mediante este proceso.

Este artículo no pretende dar a conocer a los/as candidatos/as, ni las diferencias entre sus programas y la concepción de cada uno sobre qué debe ser hoy un partido 'socialista'. El objetivo de este artículo es analizar y profundizar en el hecho en sí: por primera vez en la historia de Francia -y de otros muchos países- la ciudadanía ha podido elegir quién quiere que se presente a presidir su Estado. Dicho de otra forma, es la primera vez que un partido político permite que sean todos los/as electores/as quienes elijan a su candidato.


Antes de entrar a profundizar en el asunto, vaya por delante un par de cosas: el Partido Socialista francés (en adelante PS) no es ni mejor ni peor que el PSOE, ni más o menos de izquierdas, son iguales. Ambos pertenecen a la mima línea política y sirven a los mismos intereses económicos. La diferencia entre ambos es simple: al estar en la oposición, el PS puede permitirse tener un discurso claramente socialdemócrata, a lo Candidato Rubalcaba, que sin duda no cumplirá cuando gobierne, a lo Ministro Rubalcaba. Pero como dije al principio, aquí se va a analizar el método y la forma de las primarias, no su contenido.

Francia se encuentra inmersa en plena precamapaña no declarada para las elecciones presidenciales de mayo de 2012 y las legislativas de junio. Después del triunfo de la izquierda -incluyendo desde el PS al NPA- en las regionales de marzo de 2010, las cantonales de marzo de 2011 y las senatoriales del pasado septiembre donde por primera vez la izquierda obtuvo mayoría en la cámara alta, los partidos han elegido ya a todos sus candidatos y candidatas siguiendo el proceso interno habitual, todos salvo el PS, que esta vez le ha marcado un golazo por toda la escuadra al resto.

El hecho de las primarias en sí ha supuesto un espaldarazo para un PS que estaba en coma, dividido, y que parecía no saber cómo enfrentarse a la UMP de Sarkozy. No cabe ninguna duda de que las primarias han sido todo un éxito para el PS. Durante casi un mes ha monopolizado las tertulias políticas y los informativos franceses dejando aturdidos a la UMP hasta el punto de obligarles a realizar in extremis una convención programática para tumbar los principales puntos del programa de los candidatos a las primarias. Las primarias han supuesto un enorme impacto social y político para la sociedad francesa. En total en torno a 4 millones de ciudadanos/as han participado y, muy mayoritariamente, la ciudadanía francesa tiene una visión positiva del proceso y creen que ha supuesto un punto y aparte para el resto de partidos. De hecho, no solo han incomodado a la UMP, sino que también han obligado al resto ha tomar posición y justificar por qué ellos no han elegido así a sus candidatos. Las primarias han sido incluso un éxito económico: el PS ha recaudado en total casi 5 millones de euros, dejando un beneficio neto para el partido de algo más de un millón de euros.

¿En qué consistieron las primarias?

Las primarias se organizaron como si de unas elecciones reales se tratara, con todas las garantías legales y según las leyes electorales francesas. Se realizó una votación a dos vueltas en la cual, sería designado candidato/a quien obtuviera más del 50% de los votos en la primera vuelta. En caso de que ningún candidato o candidata obtuviera ese porcentaje, los dos candidatos más votados pasarían a una segunda vuelta, siendo designado quien obtuviera más votos.

Además, para organizar las primarias, el PS designó una Alta Autoridad formada por un equipo de juristas que serían los encargados de validar las candidaturas, controlar las operaciones y proclamar los resultados definitivos.

¿Quién podía presentarse?

Cabe decir que la elección del candidato socialista estaba abierta la participación de otros partidos de la izquierda francesa, aunque solo el Parti Radicale de Gauche aceptó el ofrecimiento. De ese modo el PS y el PRG eran libres para definir cada uno por su cuenta quién podía designarse candidato/a. En el caso del PS sólo podían ser candidatos las y los miembros del partido que obtuvieran un 5% de avales de parlamentarios/as del grupo socialista (17 avales en total), un 5% miembros titulares del comité nacional del PS (16 avales), un 5% consejeros/as regionales o departamentales socialistas (100 avales) o bien un 5% de avales de alcaldes de ciudades de más de 10.000 habitantes y de al menos cuatro regiones diferentes. Solo se permitía avalar a un candidato o candidata por una persona.

En total, fueron seis los candidatos y candidatas que se presentaron y que representaban a las diferentes sensibilidades del PS: desde el oficialismo de François Hollande y Martine Aubrey hasta el social-liberalismo declarado de Manuel Valls y la izquierda socialista de Arnaud Montbourg. Sin olvidar a la anterior candidata socialista a la presidencia de la República, Ségolène Royale

¿Quién puede votar?

Es aquí donde se encuentra la gran novedad de estas primarias. Con las primarias ciudadanas el PS pretendía que fueran todas y todos los franceses quienes eligieran al candidato de la izquierda a la presidencia de la República, no como había sucedido en las primarias socialistas anteriores, en 1995 y 2006, Para ello, se abrió el proceso de elección del candidato a cualquier ciudadano/a inscrito en el censo electoral francés a fecha de 31 de diciembre de 2010 y que cumpliera con los requisitos legales ordinarios. Estos debían firmar un compromiso con los valores de la izquierda y aportar un donación mínima de 1€ que serviría para sufragar los gastos del proceso.

Además tenían derecho al voto todos los ciudadanos y ciudadanas que tuvieran 18 años en el momento de celebrarse las presidenciales, en mayo de 2012, y los miembros del PS, del Movimiento de Juventudes Socialistas, los miembros del PRG y sus juventudes, y todo aquel extranjero/a miembro de un partido socialista a condición de inscribirse en el censo antes del 31 de julio de 2011.

En total, más de 2.600.000 ciudadanos/as votaron en la primera vuelta y otros 2.800.000 lo hicieron en la segunda.

¿Cómo se podía votar?

Puesto que las primarias ciudadanas se regían por la ley electoral francesa, la manera de votar en ellas también lo hacía por lo que el voto sólo se podía realizar de forma presencial. El voto por internet o por correo no estaba permitido. En total se pusieron a disposición más de 10.000 oficinas de voto en todo el territorio francés. De hecho, el sitio web del PS para encontrar la oficina más próxima estuvo saturado durante las dos jornadas de voto.

¿Son posibles unas primarias así en España?

Está claro que el PPSOE no es país para primarias. En España, el 20N la ciudadanía podrá elegir como diputados -que no como presidentes del gobierno- entre el dedazo de Aznar o las primarias de un solo candidato de Zapatero. Dejando de lado a los partidos del orden otras organizaciones sí que abrieron el proceso de elección de sus diputados/as provinciales pero unas primarias de este tipo serían aun más chocantes en España de lo que lo han sido en Francia.

Con el ánimo de aportar y contribuir humildemente al debate sobre el futuro de la izquierda, ya se analizó en este blog si el Frente de Izquierda podía ser un modelo para la refundación de la Izquierda pero ¿son posibles unas primarias así, por ejemplo, en Izquierda Unida? ¿Se podrían llevar a cabo primarias a nivel local, provincial o autonómico? Unas primarias al estilo francés acercaría más a Izquierda Unida a su definición de movimiento político y social, alejándola de su status de partido político de facto. Por el contrario dejar en manos de la ciudadanía, y no de los órganos del partido, algo tan importante como el cabeza de cartel en unas elecciones pondría nervioso a más de un miembro del stablishment de la organización.

Las primarias ciudadanas del PS, el Frente de Izquierda, Die Linke, América Latina o los diferentes movimientos que están surgiendo por el mundo etc. son modelos a tener en cuenta a la hora de refundar la izquierda en España, si es que realmente eso es lo que queremos y realmente queremos ir por ese camino. Como siempre, y como se suele decir todo es ponerse.

4 comentarios:

  1. Interesantisima entrada, comparto vía twitter

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  2. Me alegro de que te guste. ¡Y gracias darle difusión!

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  3. Me llamó mucho la atención ver carteles de las candidaturas del PS por la calle. Como dijimos el último día de Fête, "cómo se nota que aquí no hubo dictadura" con tanto detalle simbólico y éste era uno de ellos.

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  4. Es cierto. Aquí ha sido toda una experiencia para todos, políticos, medios de comunicación y ciudadanos. También ha sido muy interesante analizar los discursos y las ideas de cada candidato: desde las sutiles diferencias entre Aubrey y Hollande, la gauche molle, la gauche caviar... hasta el abismo que había entre Valls y Montebourg. Pero todo siempre en clave de unión interna de la 'izquierda' contra la derecha. Muy interesante.

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